martes, 23 de julio de 2013

Botellas Sensoriales

Este verano estamos aprovechando para hacer botellas sensoriales ahora que Nil ya es más grande y nos ha podido ayudar a hacerlas.

 
Las botellas sensoriales son un juego que nos sirve para los dos ya que permiten el juego de descubrimiento para el bebé disfrutando de como se mueven las cosas dentro de las botellas, como suenan, colores,... Y para el mayor, que ya tiene 4 años, nos sirven para trabajar el lenguaje describiendo lo que pasa con las diferentes botellas e introduciendo vocabulario.

Las podéis hacer vosotr@s mism@s si son para niñ@s muy pequeñ@s sino os pueden ayudar y es un buen ejercicio de motricidad fina que les ayudará a ir desarrollando los pequeños músculos que más adelante servirán para aprender a escribir. Les ayuda a hacer la pinza entre el dedo pulgar e índice  y coordinar los movimientos que deben hacer a la vez el ojo y la mano para que las cosas entren por el agujero de la botella. Le había hecho fotos a los niños haciendo sus botellas pero no las encuentro... Si algún día aparecen ya actualizaré esta entrada. Os dejo una foto de mis hijos haciendo botellas en la Llar d'Infant
Nil en la clase de 1 a 2 años haciendo botellas de forma colectiva en garrafas
Axel en la clase de 2 a 3 años. Con la ayuda de un embudo cada uno pone lo que quiere en su botella que luego se llevan a casa

A continuación os explico de que son las que llevamos hechas por el orden de la foto anterior (aún tenemos pendientes por acabar algunas):

Primero necesitas ir recopilando botellas de plástico. Le quitais las etiquetas y con un poco de acetona le quitamos la mayor parte del pegamento que queda. Las limpiamos y dejamos secar por dentro y por fuera.

Ante todo, una vez acabada cada botella, las he cerrado poniendo silicona/pegamento de manera que las botellas no se puedan volver a abrir (Nil ya lo ha intentado) y con el tiempo voy revisando que continúen bien cerradas. Cuando Axel era pequeño tenía una llena de lentejas para hacer ruido y le puse encima celo para reforzar pero no me gusta porque acaba enganchándose de todo así que estas las he dejado pegadas y listo!

1. Botella del mar:

Hemos llenado una botella hasta la mitad de agua con colorante azul y le hemos añadido lentejuelas grandes en forma de conchas y estrellas. También hemos metido unos globos de agua un poco hinchados y atados a los que les he pegado unos ojos de manualidades para que simulen unos peces. Hubo uno que además le dibujé boca y aletas con permanente rojo. No cometáis el mismo error que yo con los peces globo. Cuando los hinchéis dejarlos en la mesa y así vereis que parte es la que acostumbrará a estar siempre hacia arriba porque como podéis comprobar a continuación mi pez rosa siempre parece estar muerto flotando boca abajo.

Con esta botella se puede trabajar el concepto de las cosas que flotan y las que no.

Las dos botellas que os explico a continuación las hizo Nil (con 19 meses).


2. Botella con pompones y limpiapipas: Hemos puesto unos pompones de diferentes tamaños y unos limpiapipas de diferentes colores cortados en trozos dentro de una botella que luego hemos llenado de agua. También podemos ver en esta botella cosas que flotan y cosas que se hunden. (No se si es por el alambre de dentro de los limpiapipas pero el agua se esta poniendo un poco turbia)


3. Botella con pompones: metimos pompones de diferentes tamaños dentro de la botella y una vez cerrada al agitarla hacen ruido.

Con estas dos botellas podemos observar la diferencia de un mismo elemento en diferentes medios ya que los pompones en una suenan y en cambio en la otra no y suben hacia arriba.

4. Botella de gomina y lentejuelas: Pues eso, llené una botella con media botella de gomina transparente que nos quedaba en casa y le añadimos unas lentejuelas que tengo con forma de estrellas, lunas y ositos. No sé por que algunas lentejuelas de color rosa o rojo están empezando a teñir la gomina.



5. Botella de olas:

En una botella llenamos una parte con agua y colorante y el resto con aceite (yo usé aceite de bebé porque era transparente pero puede ser de girasol al que también le podéis poner colorante diferente del del agua)
Como el aceite no se mezcla con el agua al mover la botella simulan olas. Además si la agitáis mucho se mezclan burbujas de agua y aceite...
... y cuando la dejamos reposar vuelven a separarse.


6. Botella monstruosa:
En una botella metemos ojos de manualidades de diferentes tamaños y luego lo llenamos de agua. Cuando está vertical todos los ojos flotan y se suben pero al estirarla se reparten por toda la botella. (en algún blog he visto que esta botella la hacían con aceite y a lo mejor hace que los ojos no floten y que en vertical estén repartidos por la botella, no lo sé, si alguien quiere probar y nos lo explica).


Hasta aquí las botellas que tenemos por ahora pero ya os digo que hay más por venir. De hecho Axel (de 4 años) ha tenido la maravillosa idea de querer hacer una botella con cañitas de colores de beber la leche. Así que mañana nos pondremos manos a la obra. Este es otro ejemplo de que este tipo de actividades también sirven para más mayores ayudando a desarrollar su creatividad buscando él los elementos que podemos meter en una botella.


domingo, 21 de julio de 2013

Pannacotta de nocilla 2 colores


El otro día vinieron unos amigos a casa a cenar. Siempre que viene alguien mi marido se encarga de hacer las cenas y yo de los postres. Con la tarta cuna pasé muchísima calor horneando y además los rellenos se deshacen que da gusto con estas calores que estamos pasando. Así que opté por un postre fresquito y fácil de hacer. De entre varias opciones que le dí a mi marido el eligió pannacotta de nocilla. La receta que busqué es de aquí. Era mitad pannacotta de nutella y mitad de vainilla. Pero yo quería también chocolate blanco (es mi perdición!!) así que decidí hacer su parte de la de nutella y la otra mitad de chocolate blanco. Pero estando en el super en el estante de los chocolates y las nocillas se me encendió la bombillita de comprar directamente la nocilla dos colores y hacer mitad y mitad siguiendo la receta de la nutella de antes. Y aquí tenéis el resultado. Estaba buenísima y dan fe de ello mis amigos y mi marido!


Mis vasos eran muy grandes (son de agua) y quedaron poco llenos pero el estómago los llenaba bastante, más hubiese sido demasiado así que la cantidad de su receta para cuatro personas está bien. Lo ideal es encontrar unos recipientes más pequeños. Su receta decía que ponía 3 cucharadas soperas de nocilla. Lo que me pasó a mi es que compré un bote de nocilla dos colores y en este bote no hay suficiente para hacer 3 cucharadas, solo llega para dos y en el bote no vienen tan bien separadas las nocillas como en esta pannacotta así que se complica el extraer una sin mancharse de la otra (yo no lo conseguí pero en el resultado no se nota). Supongo que al faltarle la cucharada de más de nocilla negra ha hecho que mi parte de chocolate sea muy clarita, bueno y quizás también el que no sea nutella.

Ahora os enseño como preparar la presentación para que queden separadas e inclinadas. Primero se hace la mitad de la nata (250gr) con las cucharadas de una de las nocillas y cuando está derretida se añade la hoja de gelatina neutra y se vierten en donde los queráis presentar. Para que queden inclinados tenéis que buscar un sistema para que los vasos aguante inclinados (hacer las investigaciones antes de poneros con la receta para que sea cocinar y verter). Yo lo conseguí con este sistema:



Aunque veáis el color un poco oscuro es la nocilla blanca que, como os he dicho, se me mancho un poco de la negra pero al enfriarse se veía de color más claro. Cuando se ha enfriado un poco lo metéis en el congelador, tal y como está, para que solidifique más rápido. Yo no lo tuve dos horas, lo tuve una creo. Es momento de hacer la otra mitad de nata con las cucharadas de la otra nocilla y su hoja de gelatina. En este momento ya podemos poner los vasos rectos y verter la otra mitad de pannacotta y cuando se enfrie un poco meterlo en la nevera. La receta dice toda la noche pero yo lo hice al medio día para la noche y estaba bien cuajado (y si no lo podéis poner un rato en el congelador para que cuaje más rápido y luego pasarlo a la nevera). Yo tuve suerte de que las cantidades y la inclinación que use me dieron para que llegasen hasta el borde de arriba y no quedase sin acabar de rellenar hasta el mismo nivel de altura porque no lo calculé para nada.

Tarta mini Dj

El mes de mayo fue el cumpleaños de mi cuñado. Cumplía 17 años y fuimos a celebrarlo al camping donde pasan los fines de semana.
No podía ser que él no tuviese una tarta de las que hace su cuñailla así que me llevé fondant y mis utensilios para hacerle una pequeña tarta. Como ya empezaba a hacer calor hice un bizcocho y lo rellené con buttercream de plátano y lo recubrí de chocolate derretido y ya está para que volviese a endurecer y no se desmoronase la tarta después. Hice la buttercream de plátano porque en la tienda donde compré el fondant me regalaron una botellita de aroma de plátano que le faltaba poco para caducarse así que la probamos y está buenisima!!! Sabe como los plátanos de gominolas. Y la mezcla con el chocolate duro de fuera era deliciosa!
Para decorarla mi marido quiso hacer el modelado de fondant porque su hermano pequeño quiere seguir sus pasos de Dj. Él es el que monta un equipillo y pone la música para sus amigos del camping todos los fines de semana así que mi marido y yo pensamos en ponerle encima de la tarta unos cascos de Dj y quien mejor que mi marido para modelarlos (bueno, aunque con mi ayuda al lado para utilizar los utensilios). Los hicimos en fondant gris la estructura y la pintamos con esprai de pintura comestible plateada y las almohadillas blancas. Con el cable de los cascos escribí su nombre alrededor de la tarta. 


No es perfecta pero para hacerla en el camping sin todo el espacio, condiciones meteorológicas ni herramientas adecuadas y para ser la primera tarta de mi marido es perfecta!

miércoles, 10 de julio de 2013

Tarta cuna


Unas de mis primeras compañeras de trabajo, de cuando vine a trabajar y vivir a Torredembarra hace 6 años, ha sido mamá! Ha tenido mellizas y el otro día quedamos todas las maestras y el maestro de la escuela donde trabaja ahora (y yo que soy ex-maestra de allí) para hacerle el regalo. Le hemos regalado un castillo de pañales para sus princesitas, que montaron unas de las maestras, y yo me encargué de hacerle la tarta.




Entre todas las ideas de tartas infantiles estaba entre dos modelos. Uno era hacerle una tarta chupete gigante porque ella siempre se ríe diciendo que cuando nacieron eran tan peques que el chupete mas pequeño que venden les tapaba hasta la nariz! Y al final me decidí por la cuna porque la veía más bonita y detallada.
El problema que he tenido para hacer la tarta cuna es que las paredes de la cuna las tienes que preparar dos o tres días antes para que se sequen y se aguanten de pie. Además ahora hace mucha calor para poder preparar la tarta con mucha antelación así que no tenía las medidas exactas y tube que improvisar unos pilares para tapar el hueco que me quedaba al haber hecho los barrotes de los laterales cortos.




Pero bueno, sus peques están dulcemente durmiendo en su cunita que eran las que importaban!



Mientras a ella le haya gustado tanto por fuera como por dentro ya me está bien.
Yo estoy muy contenta con el resultado (y eso que mi marido no confiaba en mi!) y poco a poco veo que voy abanzando en la decoración de tartas teniendo en cuenta los materiales que tengo y que yo en papel con regla y todo hago las cosas torcidas!


Por dentro era un bizcocho "Muerte por Chocolate" o chocolate extrem con un relleno de oreo.

Ingredientes:
Para el bizcocho                                                       Para el relleno
400 g de azúcar                                                        250gr de queso crema philadelphia
220 g de harina                                                         100 gr galletas oreo trituradas
65 g de cacao en polvo                                              350gr azúcar glas
1 1/2 cucharaditas de bicarbonato                               60gr mantequilla temperatura ambiente
1 1/2 cucharaditas de levadura en polvo
1 pizca de sal
2 huevos
230 ml de leche
120 ml de aceite de girasol
2 cucharaditas de esencia de vainilla
235 ml de agua hirviendo


Para hacer el bizcocho se mezclan en un bol todos los ingredientes secos. Luego se le añaden los huevos, la leche, el aciete y la vainilla. Cuando está todo mezclado se le añade el agua hirviendo. Queda una masa muy liquida, es así! Como es un bizcocho ligero no debe de pasar de la mitad del molde. En bizcochos pesados (que la receta es a base de mantequilla) se pueden llenar hasta 3/4.
Se mete en el horno 30 minutos precalentado a 175º.

Para el relleno se bate el queso con la mantequilla hasta conseguir una crema homogénea. Se le añaden las galletas trituradas y se mezcla. Finalmente se va añadiendo poco a poco el azúcar glas.
Yo lo meto en la nevera para que coja cuerpo ya que el queso batido se vuelve muy ligero.

Lo malo que le pasó también a esta tarta es que con la calor el relleno se empezó a derretir y provocó el hundimiento de las paredes de la cuna conforme la altura de la tarta iba disminuyendo.

Lo tengo clarisimo! En verano tartas fondant ni una! Todas tipo tarta kit-kat que son monísimas.

martes, 2 de julio de 2013

Tarta margaritas

El pasado viernes fue el 60 cumpleaños de mi suegra y su hermano organizó una fiesta sorpresa para ella. Nos reunimos los hijos y el hermano de mi suegra en el restaurante de su prima para probar el menú y organizar detalles para el día. Yo me ofrecí a hacer una tarta pero como que íbamos a ser bastante gente y con el menú ya entraba una tarta me dijeron que no hacía falta (que ya me pareció bien porque era el último día de trabajo y tenía que dejarlo todo organizado, cosa que no he conseguido y aún tengo que volver a acabar de recoger mi clase...).
Pero cual fue mi sorpresa cuando dos días antes del cumpleaños me llaman preguntándome si podía hacer alguna tarta, aunque fuese una pequeña, para que por lo menos tuviese una tarta mona para ella y no el postre colectivo.
Con todo el trabajo que tenía acordamos hacer una tarta falsa para que se la quedase de recuerdo si quería. Así que compré tartas de porexpan y las recubrí con fondant blanco y la decoré con margaritas azules porque recordaba que mi suegra se había casado con margaritas azules o algo así. Le añadí al piso superior un lazo y un camafeo azul y al inferior una cadena de perlas.
Luego viendo el powerpoint que preparó mi cuñada con fotos de toda su vida vi que era un vestido azul cielo muy muy clarito con un ramo de margaritas y margaritas en el pelo. De haber ido con mas tiempo lo podía haber preguntado y haber hecho la tarta azul cielo y todo de margaritas blancas. Pero bueno, para ser mis primeras margaritas (bueno, mis primeras flores), sean del color que sean, estoy muy contenta con el resultado de la tarta: